Culto al roble en Europa



El roble (normalmente Quercus robur) es considerado, desde nuestro pasado más remoto, un árbol que proporciona bienes a muchos niveles, y evidentemente podría ser visto como una especie de árbol divino entre las gentes antiguas. El roble da alimento a los animales y a los humanos (crema de bellotas, aceites y demás), da medicina, da cobijo y materiales como el corcho y la no menos preciada madera. Era normal y lógico que este árbol fuera crucial en la vida cotidiana de nuestros ancestros, quienes lo usaban como parte de su sustento. Y ello lo tradujeron con símbolos y asociaciones divinas.



Entre los celtas, ya sabemos gracias a fuentes romanas que los druidas valoraban mucho el muérdago y el roble. Los nemeton prototípicos sobre los que se nos hablan son los robledales, y este árbol era seguramente consagrado a Taranis (otras veces a Sucellos), dios del trueno y de la fertilidad de las tormentas de los galos. También cabe destacar la hipótesis que concierne a la etimología de la palabra ‘druida’, que aparentemente tendría como raíz la raíz ‘dru o daru’ “roble”, y su posible significado sería “conocedor del roble”, pues este árbol es aún hoy en día considerado como aquél que contiene la puerta al Otro Mundo.

Entre los germanos, el roble está consagrado al dios Thor o Donar, y prueba de ello es el Donares Eih, el roble hallado en Geismar, Hesse (Frazer), seguramente una reminiscencia de la tribu pre-germánica de los Chatti. Del mismo modo que en el caso de los celtas, el roble en las culturas germánicas se asocia a la fertilidad, y al rayo, a las tormentas y a la vida. Uno de los símbolos más claros del dominio del Cristianismo tiene lugar cuando San Bonifacio corta el roble de Thor, destruyendo el símbolo del paganismo germánico.

Entre los lituanos, se consagraban robles a Perkunas; entre los eslavos, parece que también el roble fue el árbol sagrado del dios tronante Perun (al que se le ofrecían sacrificio y que servía como centro de danzas), ambos relacionados con la “proto-deidad” proto-indoeuropea *Perkwunos, antecedente lingüístico de Donar/Thor, Taranis, Perun y Perkunas. Entre los griegos, pero, los robles fueron consagrados a Zeus, uno de los mejores ejemplos siendo el de Dodona.

Perun

Así pues, este grandioso árbol era símbolo de esos dioses del trueno (dada el alta conductividad eléctrica del roble), la lluvia, de la resistencia, del poder paternal protector y la potencia natural. Y aún estando en un robledal o descansado bajo uno de esos ejemplares, a uno le embarga la sensación de estar en contacto con una cantidad vida inmensamente potente, quizás un poco más allá.

Fuentes:

La Rama Dorada – James George Frazer

La Sabiduría de los Árboles – Fred Hageneder

http://www.treesforlife.org.uk/forest/mythfolk/oak.html

http://spirit-of-trees.net/

http://www.controverscial.com/Oak.htm